Conciencia esqueletal

El esqueleto óseo es la estructura que sostiene y da forma al cuerpo humano, permitiéndonos mantenernos erguidos frente a la constante fuerza de gravedad. Encontrar una organización óptima del esqueleto en relación con esta fuerza permite que los músculos se liberen de tensiones innecesarias y puedan cumplir eficientemente su función de movilidad.

El esqueleto es sólido, ligero y plástico, ya que está en constante transformación debido a la acción de los músculos y las fascias a lo largo del tiempo. Las articulaciones, que conectan dos o más huesos, también se moldean con el movimiento. Por ello, es esencial conocer el funcionamiento de nuestro cuerpo y experimentar de manera consciente nuestros hábitos, posibilidades y rangos de movilidad.

¿Qué es el rango de movilidad?

Es importante entender que no siempre «más» es sinónimo de «mejor». El rango de movilidad de las articulaciones está determinado, en gran medida, por la genética (como la elasticidad de los tejidos) y por la biomecánica, que refleja cómo el sistema neuromotor responde a las fuerzas y estímulos.

No todas las personas pueden, ni siempre deberían, realizar movimientos como una sentadilla profunda o permanecer largos períodos en posición de meditación. Cada cuerpo es único, y los rangos de movilidad dependen tanto de factores genéticos como biomecánicos. Conocer nuestra estructura nos permite identificar límites y posibilidades, moviéndonos sin dolor ni lesiones. Es importante recordar que la rigidez no es una consecuencia inevitable del envejecimiento.

Movimiento consciente

Tomar conciencia de nuestras posibilidades de movimiento comienza con gestos suaves y pequeños, acompañados de una escucha interna. Esto nos ayuda a liberar tensiones musculares, que a menudo actúan como mecanismos de protección frente a posibles daños en los tejidos o como consecuencia de una organización inadecuada que obliga a los músculos a sostener constantemente ciertas partes óseas.

Recuperar la forma orgánica mediante movimientos simples y relajados permite liberar estrés y dolor, mejorando la funcionalidad y disfrutando del movimiento.

El cuerpo tiene una historia

No debemos olvidar que nuestro cuerpo acumula experiencias emocionales y adapta su estructura a lo largo del tiempo. Tener en cuenta estas adaptaciones y compensaciones nos ayuda a encontrar una mejor organización y funcionalidad.

Al explorar nuestro cuerpo con conciencia, podemos ganar agilidad, flexibilidad y confianza. Esto nos permite descubrir quiénes somos y conectar con nuestro potencial creativo y productivo.

Sentir el apoyo de los pies, experimentar arraigo y ligereza, ampliar nuestro horizonte y respirar plenamente con un pecho amplio y costillas móviles nos abre la puerta a desarrollar todo nuestro potencial creativo y a disfrutar del cuerpo en movimiento.

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